Blog sobre el que costen els conflictes i com gestionar-los d'una manera alternativa per tal de millorar l'eficiència,alhora que s'augmenta la qualitat i milloren les relaciones entre les persones. La gestió alternativa de conflictes és parlar d'emocions, persones i una eina eficient per aprofitar les economies d'escala.

jueves, 11 de agosto de 2011

Los costes del conflicto


Artículo publicado en el Diari de Girona que habla sobre los costes del conflicto de los pepinos.


Estos días hemos sabido cuál ha sido el coste del conflicto de los "pepinos": 227 millones de euros. Estos millones son las compensaciones por las pérdidas derivadas de la incapacidad de vender y almacenar la cosecha de pepinos básicamente españoles, debido a las declaraciones de la senadora de Sanidad de Hamburgo Sra. Cornelia Prüfer-Stoks en mayo pasado.
El conflicto se da como resultado de las declaraciones públicas de esta senadora alemana, que afirmaba tener pruebas que señalaban los pepinos españoles como causantes de la muerte de ciudadanos alemanes por intoxicación. Después se demostró que los análisis no eran nada concluyentes, pero independientemente de la certeza o no de las pruebas científicas, el conflicto entre los dos países estaba servido.
La gestión de la crisis sanitaria en manos de los científicos alemanes, pero sobre todo por parte de las instituciones públicas, concretamente de esta senadora alemana, fue fundamental en la creación y aparición de este conflicto, ya que posteriormente los análisis quedaron en entredicho.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Todo el mundo, especialmente los consumidores europeos, desconfiaban de los pepinos, haciendo caer en picado la venta de productos españoles, italianos, holandeses, belgas y polacos, y provocando su destrucción.
Y es que los conflictos son una buena fuente de aprendizaje. Seguramente todos lo sabemos, incluso más o menos tenemos claro qué hacer en estas circunstancias, pero este caso demuestra de nuevo que generalmente la gente no aplica lo que sabe.
Las pruebas de los primeros análisis supuestamente apuntaban a los pepinos, concretamente españoles, como causa de la muerte de los ciudadanos alemanes. La senadora consideró que tenía la información necesaria para afrontar una alarma sanitaria, ya que se conocía la fuente de la intoxicación. Sus palabras, aunque podían generar un conflicto con los productores agrícolas, transmitían una imagen fuerte de la salud pública alemana y desvanecer cualquier riesgo de epidemia.
Pero había otras posibilidades. Con los primeros indicios sobre los pepinos, hacer verificaciones, ya que había mucho en juego. Una vez verificado, hablar con los países europeos productores y con las instituciones de la Unión Europea en esta materia, poner a trabajar diferentes científicos para encontrar un remedio a la enfermedad y sobre todo acordar el mensaje que se comunicará. Por el contrario, se impuso la visión asustadiza y miope de la senadora en la gestión de la crisis sanitaria que, contaminada por las declaraciones de aquel momento de políticos alemanes sobre el estado de la economía española y la falta de productividad laboral, precipitó un conflicto público de grandes dimensiones y costes elevados. De entrada, 71 millones de euros sólo para el 50% de las pérdidas de los productores de pepinos, pero también de tomates, lechugas, calabacín y pimiento, españoles. El otro 50% está previsto poder compensarlo más adelante con subvenciones.
Si en situaciones normales no se deben asumir estas prácticas y estos resultados, en época de crisis aguda, con recortes y restricciones públicas y privadas, la creación innecesaria de estos conflictos es intolerable y más teniendo en cuenta que este debería haber
podido ahorrar.
Ahora ya sabemos con datos cuáles son los costes de un conflicto, pero sobre todo tenemos indicios claros de lo que no se debe hacer y, sabiéndolo, lo que hay que poner en práctica para resolverlos con éxito.


Diario: Diari de Girona

Autores: Xavier Pastor y Eduard Carrera

Enlace del artículo: http://www.diaridegirona.cat/opinio/2011/08/03/costos-del-conflicte/505614.html

lunes, 5 de julio de 2010

Manobres Socials

Notícia aparecida en el diario El Punt sobre un proyecto en Olot que gestiona de manera alternativa los conflictos que se dan en las comunidades de vecinos.

La contra
Peones sociales
Los vecinos de una treintena de bloques de pisos de Olot trabajan la cohesión arreglando sus escaleras.
30/06/10_Jordi Casas

Olot. Repintar las barandillas o las paredes de las escaleras, cambiar bombillas en los rellanos, retirar trastos, limpiar a fondo... son algunas de las tareas que han contribuido a la cohesión social y a la convivencia en una treintena de edificios de la ciudad de Olot donde los vecinos de diversas procedencias han hecho de peones improvisados. Todo ello forma parte del programa del Ayuntamiento de Olot de "Suport a les Juntes d'Escala", puesto en marcha en marzo del año pasado y que ahora ha dado sus frutos. Ha sido financiado por el Ministerio de Trabajo e Inmigración del gobierno español.

A través de un pequeño diagnostico realizado por diferentes servicios municipales y algunos de los administradores de fincas de la ciudad, se hizo como paso previo una lista de bloques donde se había de intervenir para mejorar la cohesión y la convivencia. Por eso un técnico municipal empezó visitando varios bloques de pisos, donde a través de un póster con consejos para una buena convivencia y una pequeña entrevista pudo recoger las necesidades de cada bloque, que luego eran consensuadas con los vecinos de la escalera.

"Llegó un momento en el que nos dimos cuenta de que había que hacer un cambio en la filosofía de nuestro proyecto ya que para mejorar la cohesión y la convivencia teníamos que hacerlo conjuntamente con los vecinos y trabajar también con los niños y las niñas que viven en los bloques. Así, pues, se cambió el nombre de Suport a les juntes d'escala por el de Veïnatge i convivència, explica el concejal de Convivencia, Albert Rubirola. Y añade: "Se trataba de trabajar conjuntamente con los vecinos desde una perspectiva comunitaria basada en la transformación de las relaciones existentes entre ellos con el objetivo de que toto tuviera una incidencia positiva sobre las condiciones de vida y la convivencia en los bloques de la ciudad de Olot."

Desde que se inició el programa en Marzo de 2009, se han realizado 755 entrevistas con vecinos que habitan en 162 edificios, 24 reuniones de retorno en cinco barrios de la ciudad en las que han participado un total de 309 vecinos. Las actuaciones que se deciden están consensuadas y son diversas y van desde la pintada de las escaleras hasta la renovación de los puntos de luz, la mejora de las barandillas, las limpiezas generales, etc. La base del proyecto, a parte del trabajo previo, ha sido el equipo de 104 voluntarios repartidos en 30 bloques.

Detrás de todo ello, existe la intención de trabajar la cohesión social desde el que el Ayuntamiento de Olot considera la prevención y la proximidad."Consideramos las comunidades de vecinos como la columna vertebral de convivencia en nuestra ciudad y trabajamos para que sean un espacio de relación entre los vecinos, de diálogo, de respeto, de comprensión, de vecindad, de convivencia, y en definitiva, espacios donde compartir con el resto de vecinos y vecinas y que las dinámicas que se generan se hagan extensibles al barrio y a la ciudad" , concluye Albert Rubirola.


Per consultar la noticia en català segueix aquest enllaç:
http://avui.elpunt.cat/noticia/article/2-societat/5-societat/188686-manobres-socials.html